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Comenzar a comer sólidos no significa dejar de amamantar

Después de seis meses, la necesidad de energía de tu pequeño, algunos nutrientes (como hierro, zinc y proteínas) y algunas vitaminas importantes no se pueden satisfacer solo con leche materna. Eso no significa que el amamantamiento ha acabado.

 

La primera cucharada de comida de tu bebé marca un hito importante y emocionante en su desarrollo. Ha comenzado el viaje de descubrimiento en el mundo de la comida y tiene una oportunidad preciosa para fomentar un amor por la alimentación saludable que puede durar toda la vida.

 

Sin embargo, el inicio de la alimentación complementaria no significa el final de la lactancia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que continúes proporcionándole leche materna hasta que tu bebé cumpla dos años, o más, para asegurarse de que reciba los nutrientes y los anticuerpos que aumentan la inmunidad que necesita. La introducción de alimentos sólidos es un proceso gradual y la leche materna seguirá siendo la principal fuente de nutrición de tu bebé. ¿Confuso? Sigue estos ocho consejos para una transición sin problemas:

 

 

1. Continuar amamantando a demanda

Entre los seis y los ocho meses de edad, la mayoría de los bebés necesitan alrededor del 70% de sus calorías de la leche materna y solo el 30% de los alimentos complementarios. Puedes notar que tu bebé bebe menos leche o necesita menos lactancia, en comparación con unos meses antes de que comenzaras a darle alimentos sólidos. Sin embargo, la cantidad de leche que bebe probablemente no disminuirá significativamente, especialmente en los primeros días. Continúa ofreciéndole leche materna a tu bebé con la frecuencia que quiera, de día o de noche. La leche materna contiene anticuerpos, probióticos, proteínas y HM-O (oligosacáridos de la leche humana). Estos cuatro ingredientes asombrosos hacen más que solo alimentar a tu pequeño, ayudan a protegerlo de infecciones y virus.

 


2. Elige alimentos ricos en hierro

El hierro es un nutriente esencial para el crecimiento y desarrollo saludable del cerebro de tu bebé. Como sabes, tu bebé nació con reservas de hierro a las que podía recurrir durante los primeros meses, pero éstas comienzan a agotarse alrededor de los seis meses de edad. La leche materna también es naturalmente baja en hierro, así que primero ofrécele alimentos ricos en hierro, como puré de carne y cereal para bebés fortificado con hierro. Una publicación reciente se centró en la ingesta de hierro de más de 1100 bebés y niños pequeños. El estudio encontró que la mayoría de los niños de seis a nueve meses comían cereal infantil, que era la principal fuente de hierro en sus dietas.

 

3-. Ofrece variedad de sabores

Permite que tu bebé experimente y aprenda diferentes sabores y texturas posteriores, para que se convierta en un niño que coma felizmente variados alimentos.

 


4-. Ayuda a evitar la frustración

Especialmente en los primeros días de la alimentación complementaria, si el bebé parece tener mucha hambre, considere la posibilidad de amamantar primero. La lactancia materna y la oferta de alimentos complementarios no tienen por qué ser eventos separados. Algunas mamás amamantan antes de dar alimentos sólidos para que el bebé logre saciarse un poco y pueda tomarse su tiempo para adaptarse a la alimentación con cuchara. Continúa amamantando a tu bebé siempre que muestre signos de hambre.

 

5-. No le des leche de vaca


Los bebés menores de un año no deben beber leche de vaca. Esto se debe a que es demasiado alto en sal, proteínas y calcio para su sistema digestivo en desarrollo. La leche materna aún brinda una excelente nutrición y apoyo para el sistema inmunológico de tu bebé.

 


6-.¡Haz que la alimentación sea divertida!

Como siempre, deja que tu bebé decida si tiene hambre y cuánto quiere comer y beber. La alimentación debe ser una experiencia agradable y positiva para ambos, así que evita la presión y disfrútala. Ver su expresión mientras prueba un nuevo sabor por primera vez, o cómo se lleva la comida a la boca por sí mismo, son momentos realmente especiales. Esta es tu oportunidad de aprender sobre los sabores de diferentes alimentos y, eventualmente, cómo usar una cuchara: habilidades para la vida que llevará consigo a medida que crezca.

 


7-.Recuerda tus roles
Tú y tu bebé juegan un papel importante durante esta etapa de alimentación complementaria. Es tu trabajo decidir qué alimentos nutritivos ofrecerle a tu bebé y cuándo. Así que elige alimentos saludables, ricos en nutrientes y con mucha variedad, y responde a sus signos de hambre y saciedad. Tu bebé es responsable de decidir si quiere comer y, de ser así, cuánto. Si los padres desempeñan bien sus funciones, habrán dejado a su bebé en el camino hacia una vida de buena salud y alimentación.

 

8-. Ayude a su salud futura
“Algunas mamás dejan de amamantar cuando comienzan la alimentación complementaria porque piensan que la leche materna ya no importa. Sin embargo, la leche materna sigue siendo importante ”, dice Birgit Becker, nutricionista de Nestlé Nutrition en Suiza. “Los estudios muestran que a los niños que fueron amamantados cuando eran bebés tienden a gustarles más verduras cuando son pequeños, y comen más frutas y verduras y menos bebidas azucaradas a medida que crecen. Dado que la lactancia materna también se ha relacionado con un peso más saludable durante la infancia, existen buenas razones para continuar con la lactancia una vez que el bebé comience a disfrutar de los alimentos complementarios ".

 

Sources

 

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World Health Organization. Infant and young child feeding: Model chapter for textbooks for medical students and allied health professionals. Geneva, World Health Organization, 2009. 

 

Last revised: December, 2017

 

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