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Curso básico de lactancia

Tener un conocimiento básico acerca de la leche materna y la lactancia te ayudará a disfrutar de cada momento que estés alimentando y nutriendo a tu bebé.

Cambios en la leche materna 

El calostro, también conocido como leche inicial, ofrece más beneficios de los que la mayoría de la gente piensa. Tus primeras gotas de calostro le brindan a tu bebé un estímulo para crear un sistema inmune más fuerte. Cada sesión de alimentación a lo largo de los próximos 3 a 5 días después de su nacimiento, será rica en proteínas, vitaminas, prebióticos y ácidos grasos especiales y apropiados para recién nacidos. El calostro es de color amarillento o cremoso y es más espeso que la “próxima leche”.

El calostro se convierte en “leche de transición”, que dura unas 2 semanas. Tiene más calorías, grasas y vitaminas para satisfacer las necesidades nutricionales cambiantes de tu bebé.
La “leche madura” es la leche final continua que le darás a tu bebé, que cuenta con el equilibrio adecuado de proteínas, grasas y carbohidratos necesarios para su crecimiento. Además, tiene un aporte de agua justo que permite mantener la hidratación del niño. La leche materna difiere en la cantidad producida por cada mamá y el contenido nutritivo se adapta a las necesidades de tu bebé.

Algunos datos acerca de la proteína

La proteína es especialmente importante para tu bebé. Necesita los aminoácidos, las partes más pequeñas de la proteína, para su crecimiento, desarrollo y salud. La proteína es necesaria para un tener un sistema inmune saludable, así como para la formación de su musculatura, su cerebro y otros órganos en desarrollo. Los profesionales de la salud coinciden en que la proteína es de crucial importancia para el crecimiento y desarrollo saludables de tu bebé a largo plazo. Afortunadamente, la leche materna está diseñada para brindarle a tu pequeño la mezcla justa y adecuada de proteína. 

Consejos para el posicionamiento

Planificar con anticipación algunas posiciones cómodas hará que la lactancia sea más placentera tanto para ti como para tu bebé.

  • Ser diestra o surda podría influir en las posiciones que eliges cuando sostienes a tu bebé para amamantarlo. Esto podría significar que utilices diferentes posiciones para cargar a tu bebe, dependiendo de qué brazo utilices para sostenerlo. Podrías cansarte de sostenerlo con un brazo, así que piensa en una segunda posición favorita para que puedas cambiar fácilmente, de ser necesario.
  • Siéntate cómodamente o recuéstate antes de colocar a tu bebé en su posición. Esto le permitirá comenzar a alimentarse de inmediato sin necesidad de cambios incómodos de posición.
  • La cabeza de tu bebé no debe estar inclinada hacia el pecho ni demasiado hacia atrás, ya que estas posiciones de la cabeza hacen que tragar sea más difícil.
  • Coloca a tu bebé en posición para amamantar cuando observes las primeras señales de hambre. Si está listo para comer estará alerta y calmado. No esperes a que reclame y llore.

Cómo hacer eructar a tu bebé 

Es posible que tu bebé trague aire en el proceso de sujetarse y desprenderse de tus senos, o si está llorando.

  • Deja que tu bebé se alimente hasta que suelte el pecho y luego aprovecha esa oportunidad para ver si está listo para eructar.
  • Es importante que le des a tu bebé la oportunidad de eructar, pero no te alarmes si no lo hace. 
  • Debes ponerlo parado con el mentón encima de tu hombro, mientras golpeas suavemente su espaldita. También puedes ponerlo sentado sobre tus piernas y masajear su espalda. Algunos pequeños que les cuesta más botar flatitos, les acomoda estar de guatita en brazos para así eructar. 

Lactancia piel con piel 

Está ampliamente reconocido que la lactancia piel con piel, lo que también se conoce como “método canguro”, es beneficiosa para la mamá y el bebé. Simplemente observa las ventajas de la lactancia piel con piel.

  • Ayuda a estabilizar el ritmo cardíaco y la temperatura corporal de tu bebé.
  • Mejora el patrón de respiración de tu bebé.
  • Mejora su tiempo de sueño profundo, de modo que está más relajado y preparado para alimentarse.
  • Disminuye tu respuesta al estrés y tiene un efecto calmante para ambos.
  • Aumenta tu suministro de leche.

Señales de un bebé amamantado en forma saludable

No poder medir la cantidad de leche que tu bebé está ingiriendo podría causarte un poco de angustia. Pero aquí te presentamos algunas maneras sencillas de saber que estás satisfaciendo todas sus necesidades nutricionales.

  • Las sesiones de alimentación son cómodas para ambos.
  • Tu bebé come con entusiasmo, pero de manera calmada.
  • Después de comer, tu bebé se queda tranquilo y se duerme plácidamente.
  • Tu bebé ensucia entre 2 y 8 pañales con deposiciones al día, durante las primeras cuatro a seis semanas de vida, aunque hay pequeños que hacen con menos frecuencia y están bien alimentados igual.
  • Lleva a tu bebé a su control mensual para que el médico registre su peso y tamaño, y puedas hacer un seguimiento de su curva de crecimiento.
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